Camina un rato con mis zapatos - Sara Otero
Sara Otero, psicólogos en Oleiros y A Coruña.
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Camina un rato con mis zapatos

Camina un rato con mis zapatos

Seguro que has oído hablar de la empatía infinidad de veces. Esta característica parece estar en boca de todos.

Sabemos explicar brevemente de qué se trata y hasta nos atrevemos a decir que contamos con ella entre nuestro repertorio de adjetivos personales. Pero hoy vamos a ir un poco más allá en su explicación…

La empatía se define, según la Real Academia Española, como el sentimiento de identificación con algo o alguien; y la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

Si buscamos una definición más técnica, más psicológica, encontramos múltiples definiciones, unas más poéticas que otras, pero de todas ellas se pueden extraer algunas ideas comunes:

  • La empatía es la capacidad de conectarse a otra persona, tratar de “ponerse en los zapatos” de otro individuo.
  • Implica ponerse en el lugar del otro pero sin perder la propia identidad, sin perder de perspectiva nuestro propio marco de la realidad.
  • Es una habilidad, es decir, se puede y se debería entrenar.

Es fundamental comprender esto último, que la empatía es una habilidad o capacidad. Esto significa que se puede entrenar, practicar, mejorar; lo que nos abre un gran abanico de posibilidades y revela la importancia de enseñarla y entrenarla en los niños.
La empatía implica una serie de cualidades, como la actitud comprensiva, la capacidad de escuchr, el saber compartir y ser flexibles.

Todas estas cualidades nos ayudan a practicar la empatía de manera satisfactoria, tanto nosotros mismos como con los niños desde muy pequeños.

La observación, el apoyo, el modelado (somos modelos que imitar para nuestros niños) y el refuerzo que los padres ofrezcan, es la mejor manera de comenzar a cultivar la empatía. Esto puede ayudarnos a ser felices, y seguro hará también felices a todos los que nos rodean.

 

Qué hay más allá de la empatía…

El grupo de trabajo de Giacomo Rizzolatti descubrió y puso nombre en 1996 a las neuronas espejo. Realizaron su descubrimiento trabajando con macacos.

Las neuronas espejo se han relacionado desde su descubrimiento con el lenguaje, el aprendizaje, la imitación…y con la empatía.

En próximos posts ahondaremos un poco en estas neuronas tan especiales.

 

 

 

 

 

 

Sara Otero
info@saraotero.es

Psicóloga en A Coruña.

1 Comment
  • Tatiana Muñiz Amado
    Responder

    Ojalá todo el mundo se dedicase 2 minutos al día a esto. Es más sano que muchas otras cosas.

    27 abril, 2016 at 8:11 pm

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